Tres Instantes, un Grito. SANFIC9

Sosten-Estatua

 

Juan Pablo Donoso
2012 – Sanfic9

La premiada realizadora chileno-española Cecilia Barriga se declara vocacionalmente “activista” en sus obras.

La palabras Un Grito con que titula este documental se concretan en el testimonio que ella registra siguiendo, en el año 2011, tres instantes de protesta masivos acaecidos casi simultáneamente en Madrid, Nueva York y Santiago de Chile.

En ellos, miles de personas se concertaron para manifestar en público su descontento frente al sistema político, económico y educacional que conduce los destinos de sus países.

En Madrid una muchedumbre de diversas edades y estratos permanecieron durante días y noches en la Plaza Puerta del Sol, vociferando a coro sus insatisfacciones como ciudadanos. Otro tanto ocurrió en Wall Street de Nueva York en un multitudinario encuentro protestando contra la acumulación de riquezas por parte del 1% de la sociedad, mientras el resto debía someterse a sus designios. Finalmente, la cinta registra los movimientos estudiantiles de escolares chilenos quienes – incluso irrumpiendo en el Congreso – demandaban enseñanza gratuita, fin del lucro e igualdad de oportunidades para todos los jóvenes.  

La cámara los acompañó en las largas veladas de huelgas y tomas de sus establecimientos, como también en los intentos de la policía por reprimir los desmanes derivados de marchas callejeras.

En cada país los participantes dan testimonio ante la cámara de lo que denuncian, sienten y piensan. Y sus opiniones distan de ser unívocas.

Las concentraciones se nos muestran en un doble carácter: como expresión de sus indignaciones y, a la vez, como encuentros solidarios y  contagiosamente festivos.

Hay igual oposición frente a las estructuras capitalistas como a las marxistas: ambas caen en el anatema, y el repudio, de estas multitudes.

El valor de este filme es registrar un malestar social que, sin duda, se repite con rasgos similares en tres sociedades distintas y en forma casi simultánea.

Lo que nunca se plantea – ni siquiera como esbozo – es cuáles serían las soluciones concretas de alternativa; salvo la sintonía comunitaria. Por el momento sólo se escucha el “grito” masivo y audaz. Habrá que esperar que estas redes se sigan multiplicando en otros países para que en alguna fecha – ojalá cercana – se encuentre el camino político que resuelva las desigualdades económicas, mejore la aplicación de la justicia y alcance un panorama universal más humanitario.

Este documental, realizado con oficio, simpatía e inteligencia, al menos deja en claro que viene creciendo un tsunami social que pronto deberá hallar un canal de desagüe.

DOCUMENTO SENSIBLE Y MULTINACIONAL SOBRE UN TERREMOTO SOCIOLÓGICO CUYA SOLUCIÓN ES TODAVÍA UNA INGÓGNITA.